"Solo ella sabe cómo hacerlo."
"Cuando él está de vacaciones, tenemos que esperar."
"Ese archivo únicamente lo maneja una persona."
Estas frases pueden parecer normales dentro de una empresa, pero también pueden revelar un problema importante: el proceso depende de una persona y no de una forma de trabajo establecida.
Cuando el conocimiento, los criterios, los archivos o las decisiones necesarias para ejecutar un proceso están concentrados en un solo colaborador, la organización queda expuesta a interrupciones, errores y pérdida de conocimiento.
Una adecuada gestión y levantamiento de procesos permite identificar estas dependencias y transformar conocimiento individual en conocimiento organizacional.
Esta situación generalmente se desarrolla con el tiempo.
Una persona adquiere experiencia, aprende cómo resolver excepciones, crea sus propias hojas de cálculo, conoce a quién contactar y desarrolla una manera efectiva de ejecutar determinadas actividades.
El problema aparece cuando ese conocimiento no está documentado, estandarizado ni transferido.
Entonces, aunque formalmente exista un proceso, en la práctica su funcionamiento depende del conocimiento de una persona específica.
¿Qué riesgos genera esta dependencia?La dependencia de personas clave puede generar diferentes riesgos operativos.
Interrupción del proceso: vacaciones, permisos, enfermedad, rotación o salida de un colaborador pueden detener actividades importantes.
Pérdida de conocimiento: cuando una persona deja la organización, puede llevarse conocimiento acumulado durante años.
Dificultad para capacitar: incorporar a una nueva persona toma más tiempo cuando no existen procesos y criterios claramente definidos.
Errores e inconsistencias: si el conocimiento solamente se transmite verbalmente, diferentes personas pueden ejecutar una misma actividad de formas distintas.
Cuellos de botella: todas las consultas, decisiones o actividades terminan concentrándose en una sola persona.
Dificultad para crecer: un proceso que funciona gracias al conocimiento individual puede convertirse en una limitación cuando aumenta el volumen de operaciones.
Una pregunta sencilla puede ayudar:
¿Qué ocurriría si esta persona no pudiera trabajar durante un mes?
Si la respuesta es "el proceso se detendría" o "nadie sabría exactamente qué hacer", existe una señal que debería analizarse.
También conviene observar situaciones como:
Una consultoría de procesos puede ayudar a identificar estas dependencias durante el levantamiento AS-IS.
Reducir la dependencia de personas no significa documentar absolutamente todo.
El objetivo es identificar qué conocimiento es crítico para que el proceso pueda continuar funcionando.
Dependiendo del proceso, puede ser necesario documentar:
Flujo del proceso: actividades, decisiones y responsables.
Procedimientos: cómo deben ejecutarse actividades críticas.
Criterios de decisión: qué condiciones determinan qué acción tomar.
Formatos y registros: dónde queda evidencia de la ejecución.
Sistemas y herramientas: qué aplicaciones se utilizan y para qué.
Excepciones: qué hacer cuando el proceso no sigue su flujo habitual.
Responsables alternos: quién puede asumir una actividad ante una ausencia.
De esta manera, el conocimiento deja de estar únicamente "en la cabeza" de una persona.
El primer paso es entender cómo funciona actualmente el proceso.
Los consultores de procesos pueden entrevistar a las personas que ejecutan las actividades, revisar documentos y sistemas y representar el proceso AS-IS.
Durante el levantamiento conviene identificar preguntas como:
¿Quién sabe realizar esta actividad?
¿Existe alguien que pueda reemplazarlo?
¿Dónde está almacenada la información?
¿Existe un procedimiento?
¿Qué decisiones dependen de experiencia individual?
¿Qué sucede cuando el responsable no está disponible?
Esto permite detectar los puntos donde existe mayor dependencia.
De conocimiento individual a conocimiento organizacionalUna vez identificadas las actividades críticas, la organización puede establecer mecanismos para reducir el riesgo.
Algunas acciones pueden incluir:
Estandarizar procesos: definir una forma común de ejecutar las actividades.
Documentar conocimiento crítico: registrar procedimientos, criterios, excepciones y lecciones aprendidas.
Definir respaldos: establecer quién puede asumir actividades críticas.
Capacitar de forma cruzada: conseguir que más de una persona conozca determinadas funciones.
Centralizar información: evitar que archivos y registros críticos estén dispersos en correos o computadores individuales.
Automatizar: cuando corresponda, utilizar tecnología para reducir actividades manuales dependientes de una persona.
El objetivo no es hacer que las personas sean menos importantes. Es conseguir que el conocimiento que han desarrollado también se convierta en un activo de la organización.
La gestión del conocimiento está estrechamente relacionada con la gestión de procesos.
Los procesos muestran cómo funciona la organización y la gestión del conocimiento ayuda a conservar y transferir lo que las personas necesitan saber para ejecutarlos correctamente.
Por eso, un proyecto de asesoría de procesos puede ir más allá de elaborar flujogramas.
Puede ayudar a identificar conocimiento crítico, responsabilidades, documentación necesaria y mecanismos para asegurar la continuidad de la operación.
Estandarizar sin perder experienciaEstandarizar un proceso no significa ignorar la experiencia de las personas.
Al contrario.
Los colaboradores que conocen profundamente una actividad son una de las principales fuentes de información para mejorarla.
El desafío consiste en transformar esa experiencia en procesos, criterios y conocimiento que puedan ser utilizados por la organización, sin depender exclusivamente de una persona.
En KONEGGUI brindamos servicios de consultoría, asesoría, levantamiento y mejora de procesos, ayudando a las organizaciones a identificar actividades críticas, dependencias, riesgos y oportunidades de estandarización.
A través del levantamiento AS-IS, documentación, definición de responsabilidades y diseño TO-BE, podemos ayudar a transformar conocimiento individual en procesos más claros, estandarizados y sostenibles.
También analizamos oportunidades para integrar gestión del conocimiento, automatización e inteligencia artificial dentro de los procesos.
¿Qué pasaría si mañana falta la persona que más conoce tu proceso?Si la operación se detendría, existe una dependencia que vale la pena analizar.
Conversemos y ayudemos a que el conocimiento crítico permanezca en tu organización.